Oro o bienes inmuebles: ¿qué es a prueba de crisis?

Los bienes inmuebles son reales y mantienen su valor incluso en una crisis. Siempre están en uso continuo si se trata de una propiedad en un área razonablemente intacta y ubicada en el centro, esto supone que no tiene una pérdida de valor. De hecho, podría decirse, en este caso “el diablo” cumple un rol primordial. A pesar de que el sector inmobiliario también tiene numerosas ventajas, estas como prevención en los tiempos de crisis son solo validas en  condiciones parcialmente adecuadas.

Lo que actualmente habla para la compra de bienes inmuebles, son las tasas de interés bajos. Solo hay un factor negativo y este es la inestabilidad de los mercados financieros. Desde  el año 2017, los analistas esperan un cambio en las tasas de interés que aún no se ha producido. Por lo que después de la subida de las tasas de interés clave por parte del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), las tasas de interés en este país también aumentarán.  En ese tiempo muchos no podrán financiar sus propiedades. Y lo que sucede es fácil de predecir: cada vez se están rematando más propiedades o estas son ofrecidas previamente en el mercado abierto. En consecuencia del resultado de las altas tasas de interés, otras formas de inversión se vuelven más atractivas en ese momento y así disminuye considerablemente la posibilidad de encontrar un comprador. En resumen: la burbuja está a punto de explotar, el  boom de bienes raíces ha terminado y los precios están cayendo a lo más profundo.

Lo que se deja demostrar en el ejemplo de los Estados Unidos, la quiebra de Lehman Brothers también resultó de una crisis inmobiliaria.

En este contexto, el oro es la mejor forma de inversión segura en tiempos de crisis.

Porque el oro y otros metales preciosos brindan una retención de valor empírica e históricamente comprobada

Mientras el sector inmobiliario es afectado por diversos riesgos, el oro es una forma de inversión „a prueba de crisis“ ya que este no pierde su valor incluso frente a las turbulencias en los mercados financieros y cambiarios.